Lima-Limón

Soy consiente que me cuesta más enfocar, que ahora probablemente tenga que adquirir unas progresivas. Y que aunque no me lo parezca ha llovido a cántaros, han caído perros y gatos sobre mi tejado. Y sé que el suelo, se ha secado «miles de millones» de veces, y sólo se quedan perennes mis huellas en costras gruesas y duras. Debería de de apartarme y dejar que confluyan los líquidos libremente, y parecerme un poco más a mi querido arpa ¡Pero realmente no quiero! Se que he perdido algo por el camino, y para ello, me compraré unas nuevas lentes progresivas para agudizar mis vista de lince. Quiero rastrear sin pausa cada callejón de esta ciudad y escudriñar  aquellas dónde aún no he estado, hasta encontrar esa fragancia «chispeante» a lima-limón que consigue erizar la piel.